Bono de 300 Dólares ¿Por Dormir en la Oficina?

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Empleados de la banca, grandes fondos y tráders han pasado de trabajar en remoto en la ciudad china de Shanghái a dormir en un colchón hinchable o un saco en mitad de la oficina. Quienes roncan van directos a las salas de reuniones.

Cae la noche en Lujiazui, el Wall Street de Shanghái que se encuentra en el distrito de Pudong. Las luces de neón se apagan en algunos sus 285 rascacielos, un gesto que agradecen para conciliar el sueño los más de 20.000 empleados de la banca y los tráders que, desde finales de marzo, hacen ‘vida’ en sus cuarteles generales para garantizar las operaciones comerciales.

Esta es la nueva realidad que viven los empleados de oficinas del distrito financiero de la ciudad más poblada de China, con la estricta política de ‘cero Covid‘ que lleva a cabo el gigante asiático desde que, a finales de marzo, comenzara un nuevo rebrote de ómicron (que ahora también se extiende a Pekín). La estrategia se traduce en confinamientos masivos no sólo en las viviendas, sino también en oficinas con el objetivo de intentar contener los casos por la alta contagiosidad de esta variante.

Shanghái, una urbe de más de 26 millones de habitantes, acoge más de 1.600 instituciones financieras con 470.000 empleados y procesa más de 292 billones de dólares en transacciones al año.

Una empleada prespara su ‘cama’ para dormir en las oficinas de HSBC Jintrust Fund Management Co
Giro radical al teletrabajo

Las empresas se vieron obligadas a dar un giro radical al teletrabajo antes de que la ciudad se pusiera en modo burbuja colocando camas no sólo en oficinas, sino también en fábricas, e incluso alquilaron habitaciones en hoteles cercanos para alojar a sus empleados para que la actividad económica no se detuvieran pese a las estrictas restricciones a la movilidad que implican la suspensión del transporte público y del privado. Esta estrategia para frenar a toda costa los contagios es muy similar a la que adoptaron en los Juegos Olímpicos de invierno de Pekín.

Entre las compañías del distrito financiero que han puesto sacos o colchones hinchables en sus oficinas y que pidieron a sus altos ejecutivos y al personal clave que hicieran las maletas para dormir allí durante el tiempo que se prolongue el bloqueo de la ciudad, se encuentra el fondo de inversión Zhong Ou Asset Management, que, como compensación, paga a sus profesionales un bono de 280 euros extra al día. En la mayoría de las empresas, las asignaciones extras por dormir en la oficina oscilan entre los 72 euros y los 290 euros. Estas cantidades pueden llegar a duplicarse en algunas compañías durante los fines de semana.

La propia Bolsa de Valores de Shanghái es una de las instituciones que vive esta situación, con equipos mínimos de personal en puestos cruciales acampados en la propia plaza bursátil, mientras que otros trabajan desde casa en un acuerdo diseñado para minimizar los contactos y garantizar la seguridad de las operaciones.

HSBC Jintrust Fund Management, Amundi BOC Wealth Management, Bocom, Huatai Securities, Bank of Communications, Shanghai Pudong Development Bank, HFT Investment Management o Maxwealth Fund Management son otras de las compañías de una larga lista que alojan en sus cuarteles generales a sus profesionales en puestos clave como operaciones y gestión de riesgo.

Skyline del distrito de Pudong en Shanghái (China).Foto: Dreamstime.Expansión
Sin duchas y durmiendo en filas de sillas

Las condiciones para pernoctar en las oficinas suponen, en algunos casos, compartir baños entre 20 personas y no tener acceso a duchas, por lo que algunos empleados hierven agua para poder lavarse. Algunos trabajadores se ven incluso obligados a dormir en filas de sillas. Y los compañeros que roncan van directos a las salas de reuniones y despachos.

Fábricas y comercios

Desde el Bund, a la otra orilla del río Huangpu, sus habitantes ven el inconfundible skyline de Pudong desde las ventanas de sus viviendas. Supermercados y fábricas también pidieron a sus empleados acampar en sus instalaciones antes de que se cerrara la ciudad. En el caso de los supermercados, no pueden interrumpir el trabajo, en un momento en el que se empieza a hablar de desabastecimiento de ciertos alimentos y medicamentos, y en las fábricas tampoco pueden parar.

Son los casos de la francesa Carrefour, las estadounidenses Tesla y GE Healthcare (que fabrica productos sanitarios) y de la farmacéutica alemana Boehringer-Ingelheim, que han incorporado espacios para dormir en sus fábricas de Shanghái para que no se interrrumpa su producción.

Sólo un 50% de la población mayor vacunada

Pero este modo burbuja no parece surtir los efectos deseados. Los contagios en China continúan creciendo y están en máximos desde que comenzara la pandemia. Hoy se han reportado 1.923 nuevos positivos, de los que la gran mayoría corresponden a Shanghái, donde han muerto 190 personas desde que lleva blindada y donde se acumulan hasta 4.828 fallecidos desde el inicio de la pandemia.

Esta aversión extrema al riesgo sanitario que vive el gigante asiático podría explicarse porque sólo en torno al 50% de la población mayor de edad está completamente vacunada con un refuerzo, según los analistas de Bank of America, un condicionante al que se añade que «las vacunas chinas parecen ser menos efectivas que las vacunas de ARN», y que «ómicron es mucho más contagioso que sus predecesores».

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