La Salud Mental, un Tabú que aún no es Prioritario en las Empresas

621

Los resultados de negocio siguen siendo prioritarios cuando un 60% de los empleados asegura sentirse cada vez más estresado, y un 75% no recomendaría su empresa como un lugar para trabajar.

Agotamiento, cansancio, problemas para dormir o cambios de humor sin justificación son algunas de las evidencias de que el estrés laboral está sobrepasando sus límites. Aprender a desconectar para cubrir necesidades tan primarias como descansar, comer, dormir, hacer algún tipo de actividad física o cuidar las relaciones sociales es la única manera de reducir los niveles de estrés y ansiedad. Gustavo G. Díez, director de Nirakara Lab e investigador, reconoce que la salud mental todavía no es una prioridad para las organizaciones, aunque no quiere culparlas: «Cada empresa nace con una misión que le es propia y, como cualquier otro organismo vivo, la primera prioridad es sobrevivir, y eso no es fácil en estos momentos».

Aclara que «la cuestión de fondo es si las empresas han llegado a la conclusión de que para sobrevivir necesitan mantener la salud mental de sus individuos, no sólo tienen que prevenir, también desarrollar». Díez cree que si de algo es responsable una corporación es de no dañar psicológicamente la mentalidad de la gente, y eso tiene que ver con el área de prevención de riesgos sociales: «Este departamento elabora cuestionarios anuales de dudosa efectividad, pero no miden las causas de los riesgos psicosociales para poder prevenirlos».

Los datos

El 77% de las empresas no cuenta con una partida específica destinada al bienestar emocional de sus trabajadores. Este dato, extraído del estudio Salud mental en el ámbito laboral: ¿cómo cuidar de los empleados en 2022, elaborado por Kenjo, en colaboración con ifeel y Appinio, refleja que la salud mental no está en primer lugar… a pesar de todo. El 60% de los trabajadores afirma sentirse más estresado y/o ansioso desde el comienzo de la pandemia, siendo la inseguridad de ingresos para el 42,1% el principal motivo; y el 75% asegura que no recomendaría su empresa como un buen lugar para trabajar.

David Padilla, CEO y cofundador de Kenjo -software de RRHHpara pymes-, apunta que, aunque aprecia que la salud mental es un tema al que cada vez se presta más atención, «suele ir por detrás porque no se ve la relación que tiene con los resultados de negocio. Un grave error porque si los empleados no están a gusto, es muy probable que su productividad descienda, se cometan más errores o que incluso acaben dejando la empresa y tramitando bajas por algún problema relacionado con su bienestar emocional».

Un análisis de Cigna revela que los españoles priorizan su salud mental cuando tratan de cuidar su salud integral, por encima de otros pilares como la salud familiar o la física. Así, el 39% de los trabajadores españoles demanda a sus empresas un fácil acceso a un terapeuta o profesional de salud mental. Olivia Gómez, HR manager de Cigna España, subraya que en este escenario, «resulta primordial que las empresas impulsen políticas de bienestar mucho más completas para convertirse en un pilar de apoyo para sus empleados. Es esencial que sean conscientes de la necesidad de acortar diferencias entre lo que la plantilla espera de su entidad a la hora de cuidar de su salud integral y lo que realmente reciben». Subraya Gómez que «aunque tradicionalmente se ha tendido a situar los resultados económicos en el centro de las decisiones empresariales, preocuparse por el bienestar emocional es el primer paso para obtener mayores retornos económicos».

Nota recomendada: RR.HH. ¿Conoce la Nueva Tendencia para Apoyar la Salud Mental de los Colaborales?
Bienestar y… entrenar

Conocer el estado en el que se encuentra la plantilla, más allá de una encuesta de satisfacción anual, es el punto de partida para avanzar. El director de Nirakara Lab recuerda que, antes de nada, hay que entender que las empresas son algo así como un cerebro compuesto por el capital humano, «y que cuanto mejor motivamos, cuanto más sentido tenga el trabajo que hacemos y cuanto mejor sea la calidad mental de los trabajadores, mejor será el resultado empresarial en todos sus aspectos». Habla de generar entornos de seguridad para que las personas no sientan amenaza y den lo mejor de sí mismas: «En general, el estrés es positivo, pero hay uno que no es positivo y coarta el resultado de la gente».

La clave está en saber qué demandan los empleados para su bienestar. Paula Arias, cofundadora de Fresh People -consultora de RRHH-, afirma que las personas demandan tiempo: «Tiempo para invertir en su familia, en su bienestar personal, en compatibilizar su vida fuera del trabajo… Para las empresas, dar tiempo libre en un momento en el que la competitividad, los resultados y la presión son tan ajustados genera una brecha, por lo que hay veces que no se prioriza».

Según Díez, el gran desafío de las organizaciones es cómo fomentar el estilo de vida para que las personas tengan buena salud en todos los niveles. Confía en que aquellas empresas que lo consigan serán las que más posibilidades tengan de sobrevivir en un mundo en el que la innovación es cada vez más importante: «En Occidente no podemos competir a precio o en precio con otros players en el mercado, pero sí podemos invertir. Nuestra gran baza es la innovación, y eso tiene que ver con el desarrollo psicológico de la plantilla, algo que se puede y se debe entrenar».

Laura León, CIO y líder de equipo de Fresh People, está convencida de que «las empresas ya no pueden obviar que el bienestar emocional y la salud mental de los trabajadores debe tenerse en cuenta para que toda la organización tenga también una estabilidad emocional y una salud mental. Una empresa es el conjunto de las personas que la forman». Le preocupa que en la práctica aún no se conecte con resultados de negocio: «Vemos que es un añadido, un benefit».

Nota recomendada: Los Mejores Beneficios de Salud Mental para el Colaborador
Las acciones

Que el bienestar de la plantilla sea algo más que un beneficio… empieza a ser un hecho. Gómez asegura que las empresas están invirtiendo en herramientas que mejoran la gestión emocional de sus empleados, además de impulsar el trabajo en equipo y el buen ambiente de trabajo: «Otra estrategia muy útil para afianzar una adecuada salud mental son las iniciativas de cuidado de la salud integral aplicadas al entorno familiar: las preocupaciones asociadas a la vida personal son otro de los aspectos que más emociones negativas puede generar».

El CEO de Kenjo menciona algunas acciones enfocadas a la mejora de la salud mental como la escucha activa, la gestión emocional, la introducción de beneficios, garantizar un equilibrio entre la vida personal y profesional y, los planes de formación, «que impulsen el desarrollo y la motivación de los empleados». León indica que están surgiendo empresas B2B, y que las organizaciones están implantando programas de wellbeing «para facilitar a sus empleados, un canal, un espacio o recursos para que puedan mejorar su salud mental: control del estrés, planificación, espacios de atención psicológica presencial o por apps, etcétera».

La reflexión

El entrenamiento y la prevención continúan siendo las asignaturas pendientes de las empresas para mejorar la salud mental de su plantilla. «A lo largo de la carrera profesional de una persona, la habilidad emocional y una salud emocional fuerte es también un skill a desarrollar y este aprendizaje es algo que también debe normalizarse», subraya León. El director de Nirakara Lab se lamenta de que las empresas invierten en encuestas, pero no utilizan los resultados: «Están perdiendo la gran oportunidad de pasar de nivel para que sus empleados estén cada vez mejor y, por lo tanto, que la empresa vaya hacia otro sitio».

Nota recomendada: Simone Biles y la Salud Mental como Prioridad en Nuestras Organizaciones

Lo que sigue preocupando a muchos es que la salud mental sea un tema tabú, tanto por parte de los empleados como de la empresa. «A menudo, la vergüenza y el estigma que todavía están relacionados con la salud mental impiden que muchos trabajadores busquen la ayuda que necesitan», asegura Gómez que, por esa razón cree que uno de los principales retos a los que se enfrentan los responsables de RRHH es la comunicación y el contacto constante con la plantilla, para conocer sus necesidades.

Díez cree que en las empresas hay un miedo a saber: «El departamento de salud dice que no hay estrés y hay más que en contextos clínicos. No quieren saberlo porque creen que es una mala publicidad. El estrés es una piedra en el zapato de la empresa. Ese miedo a airear las miserias está haciendo mucho daño a los trabajadores y a la empresa. Creo que ha llegado el momento de salir de ese tabú. Sólo se puede cambiar algo si lo conocemos profundamente y hay que saber qué lo provoca. Esto no es generalizado, hay empresas que sí lo quieren hacer y lo están haciendo».

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here