Empresas Escuela: Entro, Aprendo y … me Voy!

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Según la opinión de la experta Verónica Carabajal, para los jóvenes trabajar en una multi es como hacer un posgrado.

Como es bien sabido la proporción de jóvenes que se piensan dentro de una empresa por muchos años ha cambiado radicalmente en el último tiempo

Es info conocida sobre la que estoy de acuerdo, no lo estoy tanto cuando se afirma que esa es casi la única realidad ya que creo que hay distintos grupos y uno sigue siendo jóvenes interesados en hacer carrera corporativa con ambición y vocación, pero hoy no es de ellos de los que quisiera hablar.

Quisiera compartir algunos pensamientos a cerca del otro grupo, el que si tiene claro desde el día uno que su estadía en una organización tiene fecha de vencimiento.

Se piensan de 2 a 4 años adentro y muchos de ellos tienen claro su siguiente paso. A veces es una empresa familiar, otras un emprendimiento, para algunos un Master afuera y en otros casos el ingreso a una organización más chica. Para cualquiera de los ítems mencionados, saben que necesitan sumar a sus estudios universitarios la incorporación de varios ingredientes que abundan en una organización.

Esos indicadores no son nuevos, y para quienes hemos trabajado un largo tiempo en la trinchera de las organizaciones cada encuesta de clima, cada proceso de reclutamiento masivo, cada estudio de mercado sobre tendencias que hemos realizado ha venido anunciando ese cambio en los últimos años.

Cuando realizando diagnósticos de atracción y marca empleadora indago las razones por las que un joven ingresa a una compañía con trayectoria, dentro de las tres primeras siempre está aprender y desarrollarse. Si bien siempre hubo un componente de esto en la cabeza de todos los ingresantes, incluso los de mi camada que después permanecimos en el mundo corpo 20 años, sucede ahora que ese factor ya no es una de los componentes de la propuesta de valor de un empleo, sino prácticamente el único o muy principal objetivo por el que aplican.

Concretamente en los estudios en que pedimos que ponderen ranking de valores socio laborales y sumen comentarios cualitativos comienza a aparecer casi textualmente la frase de: “ …es casi como hacer un Master ” o “ …lo tomo como una especialización de mi carrera”, “ … siento que voy a cursar dos años más mientras trabajo“.

Un grupo importante de jóvenes perciben sus primeros años de inserción laboral casi como una formación de posgrado que los dejará listos para enfrentar el próximo paso.

Algo así como los años de residencia de un médico que los provee de una especialización habilitante para el ejercicio real de lo que querrá hacer después.

Este objetivo hace honor a la estrategia de aprendizaje instalada en muchas corporaciones, el famoso y muy válido esquema 70/20/10 (que contempla que el 70% de lo que aprende una persona lo hace manos a la obra trabajando y solo una parte menor se da en un aula o a través de vínculos educativos)

Comparto 3 razones que ayudan a entender esta percepción y lo real de su expectativa:

1. Desafíos Reales

Día a día una organización enfrenta a los jóvenes a desafíos cotidianos No son casos de negocio que se trabajan en un campus universitario,son casos de la vida real que exigen ser abordados porque urge una necesidad de mercado que debe ser resuelta asertivamente.

Les llega la hora en la que se pone a prueba no solo sus conocimientos sino toda esa promesa de potencial que se vislumbro en el momento que fueron evaluados esa que los hace sacar de adentro el fuego sagrado, la garra ante la frustración, la creatividad cuando el plan a y el b fallan, la capacidad de influenciar cuando se necesita mucho de muchos, la resonancia de la propia voz cuando necesitan hacer oír su opinión en foros donde no son los más de más jerarquía en una mesa.

La responsabilidad que tienen sobre resultados ya sea como parte de un equipo o como líderes es real.

2. Experiencia, Procesos y Herramientas

El conocimiento de años de experiencia que se acumula en las organizaciones y se traduce entre otras cosas en la definición y funcionamiento de procesos es una enorme fuente de conocimiento que va formateando la cabeza de los jóvenes y les ordena el día a día. Así mismo la disponibilidad a hacer uso de herramientas aceitadas y actualizadas para abordar cada tema les amplía el horizonte y los deja ver alternativas de abordajes a un mismo problema.

3. Culturas Abiertas y Mentoring

En compañías de culturas abiertas donde la información fluye y en donde está bien visto preguntar y mejor aún responder a las preguntas de otros, la circulación de conocimiento es cotidiana y aquellos jóvenes que entran sabiendo que se van hacen un uso hiper efectivo de esa atmósfera.

La posibilidad de buscarse un mentor en forma formal o informal habilita no solo el desarrollo de relaciones de amparo durante la permanencia sino que provee de “maestros particulares” que si son bien elegidos, tienen vocación docente y formadora, se satisfacen en formar gente y sienten que dejan un legado.

El encuentro de la avidez por conocer y el disfrute de enseñar va formateando duplas, que al mejor estilo artesano y aprendiz de los talleres medievales, dan oficio a los más jóvenes para, tal vez tener su propio taller en unos años.

Un dato no menor es que esto es validado incluso por muchos head hunters que suelen coincidir que hay un grupo de empresas en el mercado a las que se ve como escuelas de lujo y que el paso de unos años por determinadas organizaciones significa casi una garantía de conocimientos en procesos y liderazgo con un alto valor en el mercado.

Quiere decir que no solo son los mismo jóvenes los que aprenden sino que el mercado valida la “certificación” de conocimientos adquiridos pasando por determinadas organizaciones.

Quedan listos para el siguiente paso y ahí es donde se abre el abanico de las propias elecciones.

Las compañías son usinas de aprendizaje en procesos y habilidades profesionales, interacción con el mercado, desarrollo de competencias blandas relevantes y crecimiento del propio liderazgo, por nombrar solo algunas.

La ecuación de oferta y demanda es impecable, expectativas de aprender, satisfacción plena. El único gran cambio es que el destino de ese aprendizaje, en muchos casos no será la organización que lo impartió.

Lindo debate para seguir pensando si a este cambio de mentalidad de los jóvenes no les debiera contrastar un cambio de mentalidad de las empresas. Sin embargo son pocas las que están logrando rearmar modelos nuevos de gestión pensados sobre estos nuevos paradigmas. Por ahora muchas siguen siendo posgrados de excelencia en la cabeza de muchos jóvenes.

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