Teletrabajo ¿Es Realmente Productivo?

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El teletrabajo ya no hace más feliz al empleado y tampoco más productivo. Las empresas articulan un modelo híbrido para mejorar el rendimiento y bienestar de unos profesionales que, por otra parte, ansían volver a cierta normalidad, según Expansión.

Aislamiento, fatiga pandémica… Un año de teletrabajo está empezando a hacer añicos la productividad con la que muchos profesionales reaccionaron ante una situación inédita. Demostrar que trabajar desde casa era posible y, además, se rendía más era un desafío que muchos empleados -siempre que su actividad se lo permitiera- aceptaron de buen grado ante lo que en principio era algo pasajero. Un año después, algunos están deseando volver a la oficina y… también las empresas quieren ver a sus empleados en su puesto de trabajo. La pandemia puso en bandeja a empleadores y empleados la oportunidad de probar la efectiva del trabajo en remoto, pero lo que parecía una prueba piloto es ahora un hábito que, en algunas empresas ha funcionado mejor que en otras.

Una encuesta reciente de WeWork and Workplace Intelligence refleja que el 75% de los trabajadores está dispuesto a renunciar al menos a un beneficio por la libertad de elegir su entorno de trabajo, mientras que el 64% pagaría hasta 300 dólares por el acceso a un espacio de oficina. Entre las ventajas a las que están dispuestos a renunciar se encuentran la cobertura de atención médica, bonificaciones en efectivo y tiempo libre pagado. Parece que la hiperproductividad del principio no resultó bien o, como se ha demostrado en muchos casos, las circunstancias no acompañan para que el mismo rendimiento sea sostenible en el tiempo. Si los primeros meses trabajamos y producimos mucho, no tener una meta, un desafío que nos motive ante una situación pasajera se ha dejado sentir y … en muchos casos, ha sido a costa de la productividad.

Y si fuera de Latinoamérica empresas como Twitter, Facebook o Microsoft apuestan por un modelo híbrido, otras como Google o Goldman Sachs están deseando que sus empleados regresen a la oficina. Una situación que también se refleja en las compañías que operan en nuestro región. ¿Reniegan las empresas del teletrabajo por un descenso en la productividad? ¿Están los empleados ansiosos por la vuelta a la oficina en un intento por recuperar la normalidad perdida?

Rendimiento y resultados

Pocas empresas ponen en cuestión la efectividad del trabajo en remoto. Sin embargo, llama la atención que una gran mayoría haya optado por un modelo híbrido cuando finalizó el confinamiento debido a la emergencia sanitaria provocada por el Covid-19. A partir del mes de junio casi todas iniciaron una vuelta a la oficina en fases. En concreto, de las empresas consultadas en este reportaje sólo Zurich mantiene al cien por cien de su plantilla (2.000 personas en España) en teletrabajo. “Desde el inicio de la crisis tuvimos claro que nuestra prioridad era proteger a las personas, por eso enviamos todos nuestros equipos a trabajar desde casa. A lo largo de estos meses, se ha demostrado que trabajar 100% en remoto no sólo ha permitido mantener la actividad y productividad anterior, sino que además hemos tenido altos niveles de gestión y atención al cliente por parte de nuestros equipos debido a la larga tradición de trabajo flexible que teníamos en Zurich”, explica Santiago Ínsula, director de RRHH de esta aseguradora.

Cepsa también fue una de las primeras organizaciones en apostar por el teletrabajo, un sistema en el que ya era veterana. Carlos Morán, máximo responsable de personas de esta firma, señala que de las 8.453 personas que trabajan en España, “en oficinas toda la plantilla está en régimen de teletrabajo en algún momento de la semana”. Señala que “estamos razonablemente satisfechos con haber podido mantener la actividad y el rendimiento logrado por nuestra plantilla en remoto. Sin embargo, somos conscientes de que eso se ha logrado con un gran esfuerzo, en una situación forzada, alejada de lo que debería ser un trabajo en remoto ordenado. La pandemia nos ha mostrado las ventajas de este modelo, pero también sus carencias”. Por esta razón cree Morán que “la mejor opción es disponer de un modelo híbrido que se ajuste a las necesidades de cada equipo de trabajo y al momento de la empresa y la actividad”.

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En remoto sí, pero…

El 75% de los cerca de 1.200 empleados de P&G en España puede teletrabajar. Manuel Alejandre, director de RRHH de la firma de gran consumo en España y Portugal, reconoce que durante más de un año el trabajo en remoto ha ocupado un lugar predominante. En este tiempo han aprendido que “hay determinados procesos de trabajo que son más eficientes si se hacen desde la oficina, mientras que otros se pueden hacer mejor de manera híbrida o remota. Además, nuestros trabajadores valoran muy positivamente poder ir a la oficina algunos días; afirman que les ayuda en su bienestar emocional, y les permite retomar el contacto social con sus compañeros”. Un win win en el que subraya una consecuencia: “En un futuro muy cercano la decisión de dónde se trabaja cada día dependerá de qué tipo de trabajo se va a hacer, y desde dónde se hace ese tipo de trabajo de manera más eficiente”.

La pregunta que plantea Carmen Polo, directora del área personas, organización y cultura de AXA España, es para qué es más beneficioso el trabajo presencial y para qué el trabajo en remoto. De momento la aseguradora ha lanzado Smartworking, un programa bajo un formato inicial y voluntario de dos días en remoto y tres presenciales. Polo dice que la idea es que esta estructura vaya evolucionando según las necesidades del negocio pero admite que son conscientes de que para llegar a este modelo ideal necesitamos seguir evolucionando la cultura de la compañía.

Desde el pasado 1 de septiembre, los 1.400 profesionales en España de ING pueden decidir si quieren trabajar desde casa o acudir a la oficina. Entonces la compañía fue la primera gran empresa y entidad pionera en nuestro país en implantar un modelo 100% libre. “No tenemos porcentajes ni días fijos para elegir el teletrabajo. Es una opción libre para todos”, asegura Isaac Vitini, director general de RRHH de ING España y Portugal, quien observa que “la mayoría de los profesionales prefiere combinar trabajo en casa y presencial”.

Más del 60% de los cerca de 9.500 empleados de Endesa en España teletrabajó cinco días a la semana durante la pandemia; a diciembre de 2020 el 52% continuaba trabajando en remoto. Aunque Paolo Bondi, director general de personas y organización de Endesa, reconoce que las herramientas tecnológicas y el compromiso de la plantilla han hecho posible que todo funcione explica que, sin embargo, “aceptamos que con el trabajo en remoto los cinco días a la semana se pierde el contacto humano que, en muchas circunstancias, es fundamental y en muchos procesos es indispensable, por ejemplo, en los procesos de on boarding. Por esto estamos trabajando con el resto del Grupo Enel en la definición de un modelo de trabajo que, una vez que termine la pandemia, podamos implementar”.

… ¿es lo más conveniente?

Hace más de diez años que Schneider Eletric apostó por el teletrabajo. Para José Luis Cabezas, vicepresidente de RRHH de esta compañía en Iberia, “el teletrabajo no tiene porqué en sí mismo aumentar o disminuir el rendimiento. El rendimiento depende del compromiso y de la cultura de la empresa”. En España trabajan 3.700 personas y, contando con los empleados de la línea de producción, un 70% de la plantilla opta por el modelo híbrido. Cabezas subraya que en la última encuesta interna más del 80% de sus profesionales manifestó su interés por un modelo híbrido, “el 20% restante se dividía entre gente que prefiere todos los días en la oficina y aquellos que quieren trabajar siempre en remoto”.

No obstante, este ejecutivo añade que esta última opción no siempre es la más conveniente: “Acerca a gente que está muy lejos, pero también puede separar a los que estaban muy cerca. Este año ofrecimos a nuestros empleados servicios de asistencia psicológica para ellos y para sus familiares, una atención que ha venido para quedarse. También estamos desarrollando y formando a las personas, especialmente a las que lideran equipos, para que de forma activa velen por el bienestar emocional y sean capaces de detectar primeros síntomas”.

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Trabajar fuera de la oficina de forma permanente tampoco es una buena idea para Eloy del Moral, director de RRHH de Leroy Merlin España. Dice que está muy contento con el rendimiento de sus teletrabajadores -el 7% de los 14.312 colaboradores de la compañía en España-, pero duda a la hora de mantener este modelo. Cree que hay que priorizar cierto equilibrio: “Era evidente que ya no nos valía un modelo cien por cien presencial, pero ahora no se trata de irnos a un modelo de teletrabajo total. Tenemos que buscar un modelo híbrido. Hemos roto esquemas y el Covid-19 ha acelerado decisiones que teníamos que tomar, sabemos que podemos mantener o incrementar la productividad yendo hacia un modelo en el que el teletrabajo es una parte fundamental. Una fórmula mixta donde obtengamos lo mejor de cada modelo de actividad”.

Reconexión

“El teletrabajo tiene muchas ventajas, pero uno constante y prolongado en el tiempo puede ocasionar que los empleados desconecten de su relación con la empresa e incluso de su relación entre ellos mismos”, sentencia Alejandre. Con estas palabras, el director de RRHH de P&G en España y Portugal pone en dedo en la llaga sobre las consecuencias del trabajo remoto mal gestionado.

Y si este es el peaje que pagan los empleados que antes del Covid-19 trabajaban cara a cara, ¿qué sucede con aquellos reclutados en pandemia que aún no han puesto un pie en la oficina? “Necesitamos mayor simplificación de procesos, reforzar aspectos vinculados con la colaboración y nuevas formas de trabajar, una organización diferente de los espacios y de las agendas, un nuevo enfoque en la gestión de las reuniones, y un refuerzo de la comunicación relevante y del feedback a nivel organizativo”, concluye Polo.

Nada volverá a ser como antes

Aunque el 76% de los profesionales en España está satisfecho con su transición al teletrabajo, sólo el 47% de los trabajadores considera que su productividad ha aumentado. Así lo recogía una investigación de Robert Walters hace un año. En mayo de 2020, sólo un 7% de los empleados deseaba volver a la oficina a tiempo completo, mientras que el 32% deseaba poder trabajar desde casa de manera permanente. Los datos que se desprenden de la encuesta realizada por Hays durante el pasado marzo revelan que sólo el 14% de los empleados preferiría una jornada laboral de teletrabajo al 100%; el 36% asegura que no sería más feliz, mientras que el 46% indica que dependería de las circunstancias; al resto, un 4%, le es indiferente.

A la luz de estos datos, se puede concluir que el teletrabajo no parece ser la solución para mejorar el rendimiento ni la felicidad laboral. Este nuevo modelo laboral reclama a gritos una nueva gestión de personas. Como dice Fernando Calvo, director de people & culture en Hays España, en la práctica, el teletrabajo no es ninguna panacea: “Nos viene bien, es cómodo, pero no tiene por qué darte felicidad, ya que eso te lo dará la realización que encuentres en el trabajo, el reconocimiento, la satisfacción con uno mismo, entre otros”.

Quién se ha sentado en mi sitio

Sólo algunas empresas están preparadas o se están poniendo a punto para la vuelta de su plantilla a la oficina. Regresar al mismo sitio que ocupaban antes de marzo de 2020 ya no será posible para la mayoría de los profesionales. El responsable de oficinas de la consultora inmobiliaria Cushman & Wakefield, Javier Bernades, cree que a largo plazo “lo normal en algunas empresas es que tengan ajustes de entre el 10 % y el 15% de sus metros cuadrados actuales”. Destaca que, con las medidas de seguridad, las ocupaciones no superan el 20% 0 30% y que eso se va a mantener durante todo el proceso de vacunación del Covid.

Y esto es sólo el principio para garantizar una vuelta que, tarde o temprano, será una realidad, así como el establecimiento de un modelo híbrido, algo que ya vaticina el 72% de los líderes empresariales, según un informe de Steelcase. Por ejemplo, hace un mes Jamie Dimon, consejero delegado de JPMorgan Chase, anunciaba que la entidad abriría una nueva sede en Nueva York con capacidad para 14.000 trabajadores, mientras aseguraba que sólo el 10% de la plantilla seguiría teletrabajando a tiempo completo. Dimon ha dicho que muchos empleados desarrollarán toda su jornada en distintas ubicaciones y, coincide con la mayoría de responsables de RRHH en que las videoconferencias, además de complicar la tutela de los recién incorporados, puede ralentizar la toma de decisiones.

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