El impacto de los wearables en el entorno laboral

Date:

La tecnología portátil se ha transformado en una herramienta clave para optimizar la seguridad física y la productividad en empresas de todo el mundo, impulsada por avances como la inteligencia artificial y la internet de las cosas.

Aunque los primeros antecedentes de la tecnología portátil datan de siglos atrás (como los relojes de bolsillo o calculadoras de zapatos en los años 60), los dispositivos que reconocemos hoy, como los monitores de actividad (Fitbit, Garmin, Apple), comenzaron a popularizarse comercialmente en la década de los 2000.  Sin embargo, su ingreso a los entornos laborales como herramientas de organización y gestión comenzó a principios del siglo XXI, impulsada por la llegada del Internet de las Cosas (IoT), la robótica y la Industria 4.0.

Últimamente, esta tecnología ha evolucionado de forma acelerada. Desde 2025, la Inteligencia artificial generativa está transformando estos dispositivos de simples rastreadores a avanzados asistentes holísticos de salud y productividad. Además, la miniaturización de sensores permitió crear nuevos formatos más allá de los relojes o pulseras, como los anillos inteligentes, ropa inteligente (camisas electrónicas, exoesqueletos) y gafas de realidad aumentada y realidad virtual.

A nivel geográfico, América del Norte (principalmente Estados Unidos y Canadá) es el mercado líder y se espera que alcance una cuota del 30% del mercado global para 2035, gracias a su ecosistema consolidado de salud digital y adopción empresarial. 

Sin embargo, la región de Asia-Pacífico (con China, Japón y Corea del Sur a la cabeza) es la de más rápido crecimiento debido a su rápida transformación digital y manufacturera. Otros países dominantes en esta tendencia incluyen a Alemania e India.

El uso de wearables con funciones laborales está muy difundido en la producción industrial, la salud, la logística y transporte, la aviación, la minería y los servicios profesionales.

Nota recomendada: Cuando el fundador es el problema, Recursos Humanos no puede ser la solución

Las empresas utilizan los wearables para una gran variedad de fines organizativos y productivos:

– Prevención de riesgos y seguridad: Se usan pulseras, cascos o ropa inteligente para medir signos vitales (ritmo cardíaco, temperatura), detectar si un operario ha sufrido una caída, o alertar mediante vibraciones sobre la proximidad a zonas de alto voltaje y exposición a gases tóxicos.

– Asistencia física: En la manufactura, se emplean «exoesqueletos» portátiles que ayudan a reducir el esfuerzo físico de los trabajadores al levantar cargas pesadas o mantener posturas incómodas, previniendo lesiones lumbares.

– Productividad y logística: Mediante gafas inteligentes se pueden ver manuales y diagramas proyectados en su campo de visión mientras trabajan con las manos libres, e incluso transmitir video en directo a un supervisor.

-Analítica de recursos humanos y bienestar: En los servicios profesionales, se usan rastreadores para fomentar la actividad física de los empleados. 

– Algunas empresas han utilizado «tarjetas sociométricas» que miden la cantidad de interacción cara a cara, el tono de voz y los niveles de estrés para rediseñar oficinas y optimizar el trabajo en equipo.

La implementación de wearables mejora significativamente la seguridad laboral al prevenir accidentes, aumenta la eficiencia y reduce los errores y tiempos de producción. A nivel corporativo, los programas de bienestar que utilizan wearables pueden reducir significativamente los gastos médicos de las empresas y el ausentismo, al incentivar una fuerza laboral más saludable.

El principal riesgo del uso de wearables está vinculado a la ciberseguridad y la privacidad, ya que estos dispositivos recopilan datos sensibles (como la geolocalización) que pueden ser hackeados, poniendo en riesgo secretos corporativos o ubicaciones de los usuarios. También existen dilemas éticos, como la posibilidad de que una empresa discrimine a un empleado basándose en sus datos de sueño o salud. Finalmente, la inversión inicial en estos equipos e infraestructura de soporte es una barrera de peso para su implementación.

Comparte esta Nota:

spot_img

Popular

Notas Relacionadas
Related

Cuando el fundador es el problema, Recursos Humanos no puede ser la solución.

¿Debería el departamento de Recursos Humanos ser responsable de...

Una de cada cinco mujeres afirma tener una política de menopausia en su lugar de trabajo

Menos de una de cada cinco mujeres (18%) afirma...

Un estudio revela que los empleadores dependen cada vez más de los trabajadores temporales

La contratación para puestos permanentes cayó al ritmo más rápido en...

Despidos en el sector tecnológico, aumentan mientras la IA sigue siendo el principal motor.

Por segundo mes consecutivo, la inteligencia artificial fue la...