Buscar empleo se parece cada vez más a una cita, y esto adquiere una nueva dimensión con la forma en la que la IA perfecciona el ‘match’ en las ‘apps’ de contactos, lo que lleva al reclutamiento a usar estas estrategias. Ese ‘match’ emocional, la ‘gamificación’ o la personalización extrema ya han aterrizado en el ecosistema de talento, redefiniendo cómo las empresas encuentran, evalúan y retienen candidatos.
El cada vez más difícil trabajo de buscar empleo nos suele llevar a estrategias, modelos y fórmulas de rastreo de puestos y ofertas que se salen de lo común para competir en un mercado laboral en constante cambio. En esta complicada búsqueda hace ya tiempo que hemos aceptado y hecho comunes argumentos como el de que buscar empleo tiene mucho que ver con buscar pareja, y así admitimos que hay aspectos del dating que debemos tener en cuenta en el mercado del empleo y en el reclutamiento. Ambos mundos presentan muchas similitudes, y el dominio de la afinidad resulta determinante para reducir la tasa de fracasos cuando se trata de conectar a empleadores y candidatos para lograr que éstos se integren en las compañías que ofrecen puestos específicos.
Desde hace más de una década hemos visto ejemplos eficaces que demuestran la relación directa y aplicable entre las tecnologías de afinidad del dating y el reclutamiento. Y ahora la inteligencia artificial ofrece nuevas oportunidades para ambos mundos que tienen su inicio en el sector de los contactos y que pueden aplicarse, evolucionadas, al mundo del empleo.
A lo largo de las dos últimas décadas, las plataformas de citas evolucionaron desde simples filtros de edad y ubicación hasta sistemas capaces de interpretar microexpresiones faciales, patrones de conversación y señales de personalidad. Esa misma lógica de match emocional, gamificación y personalización extrema ya ha aterrizado en el ecosistema de talento, redefiniendo cómo las empresas encuentran, evalúan y retienen candidatos.
La industria de los contactos usa tecnología de facial tracking en videollamadas para analizar las expresiones y para sacar conclusiones acerca de la impresión mutua que se han causado quienes conversan. La IA ayuda a detectar gestos, reacciones y emociones durante la interacción virtual. El reconocimiento facial con IA permite predecir rasgos de personalidad; y el procesamiento del lenguaje natural junto con la inteligencia artificial permiten analizar el tono, la emoción y las palabras de los mensajes, lo que hace posible sugerir matches más afines.

Parece evidente que la IA revoluciona todo lo que tiene que ver con la afinidad usada por la industria de los contactos, y está preparada para transformar la afinidad en todo lo que se refiere a la compatibilidad que exige el sector del reclutamiento y la selección, modificando a gran velocidad los procesos de búsqueda de empleo e identificación de los candidatos ideales para un puesto.
Así, las tendencias emergentes prometen procesos más humanos, eficientes y auténticos que van más allá del matching superficial hacia conexiones profesionales genuinas basadas en afinidad real.
La convergencia de estas tendencias sugiere un futuro en el que se confirma la ya vieja idea de que encontrar el trabajo ideal se parece más a encontrar una pareja compatible: un proceso basado en valores compartidos, química auténtica y compatibilidad profunda, facilitado por tecnología inteligente que comprende tanto las necesidades racionales como las emocionales de candidatos y empleadores.
Cautelas
Las oportunidades, ventajas y novedades que se presentan no impiden que reclutadores, gestores de personas, cazatalentos y consultores muestren cierta cautela, basada sobre todo en el hecho de que sin transparencia, supervisión y preservación de la autenticidad humana, la adopción errónea de estas herramientas y estrategias podría erosionar la confianza de candidatos y clientes y, como sugiere Sara Álvarez, directora de atracción de talento del Grupo Adecco, «puede implicar el riesgo de despersonalizar la experiencia del candidato».
Sara Álvarez reconoce que «la IA, la tecnología, el análisis de datos y la automatización nos facilitan el match inicial, pero no la compatibilidad profunda». La experta cree que «la tecnología facilita el flechazo para que haya encaje entre el candidato y la empresa, pero hace falta humanizar la decisión. El factor humano es determinante para alinear con la cultura, el proyecto o el propósito. La tecnología es un colaborador eficaz, pero el protagonista será siempre quien la guía».
Vicenç Álvaro, director de márketing y estrategia de candidato de ManpowerGroup España, coincide en la importancia del factor humano. En la línea de comparar la búsqueda de pareja con la de trabajo recuerda que «lo mismo que suele decirse que ‘no debes casarte a ciegas’, tampoco resulta aconsejable contratar sin el contraste de la intervención humana». Álvaro añade que «el ajuste cultural requiere siempre de la validación de un entrevistador, y todavía no hay una IA que pueda hacer toda la valoración». Se refiere asimismo al hecho de que la IA se basa en datos ya existentes, y el pasado implica sesgos: «Es posible que la IA no sea capaz de analizar ciertos factores y que aporte sesgos a atributos de los candidatos que en un momento se valoraban más, pero que ahora no se aprecian de igual manera».
En todo caso, las tendencias más innovadoras en el sector de las aplicaciones de citas redefinen no sólo cómo las personas se conectan (en este caso románticamente). También establecen precedentes que pueden revolucionar la búsqueda de empleo y el reclutamiento.
Match Group, propietaria de Tinder y Hinge, anunció en marzo el lanzamiento de un asistente de IA revolucionario para las citas online que ofrece funciones como la selección de fotos más atractivas, la redacción de biografías convincentes, sugerencias de matches ideales y recomendaciones personalizadas de mensajes basadas en intereses comunes.
Si tenemos en cuenta las posibilidades que ofrece esto a las plataformas de empleo podemos concluir que éstas pueden integrar asistentes de IA similares que ayuden a los candidatos a optimizar sus perfiles profesionales, que sugieran oportunidades laborales basadas en afinidad cultural y competencias, y que generen mensajes personalizados para conectar con los reclutadores. Los sistemas de IA pueden además conducir entrevistas automatizadas para comprender mejor las expectativas profesionales de los candidatos.

La colaboración de Tinder con OpenAI para desarrollar funciones de coaching conversacional, con el que los usuarios pueden practicar sus habilidades de seducción con personajes de IA en escenarios tipo comedia romántica, también ofrece oportunidades si se aplican al sector del reclutamiento y la selección, ya que herramientas similares pueden entrenar a candidatos para entrevistas mediante simulaciones con IA, ofreciendo retroalimentación sobre habilidades comunicativas, lenguaje corporal y respuestas a preguntas difíciles.
Conexiones inmersivas
Por lo que se refiere a las conexiones inmersivas, las plataformas de citas de realidad virtual están experimentando un crecimiento explosivo. Así, aplicaciones como Nevermet, Flirtual, Planet Theta o VRChat permiten a los usuarios crear avatares personalizados y tener citas en entornos virtuales tridimensionales.
Nevermet facilita encuentros únicamente a través de avatares, eliminando completamente las fotos humanas para fomentar conexiones basadas en la personalidad. La aplicación en el mundo del reclutamiento implica que las empresas pueden crear oficinas virtuales inmersivas en las que los candidatos experimenten la cultura laboral antes de ser contratados.
Las entrevistas que usan la realidad virtual permiten evaluaciones más holísticas de habilidades interpersonales, trabajo en equipo y adaptabilidad en entornos simulados que reflejan el trabajo real.
También el dating basado en audio es una tendencia poderosa, y aplicaciones como SwoonMe, Ria o Holler Date priorizan las conexiones a través de clips de voz e introducciones habladas en lugar de fotos. Los usuarios confían en que la IA les ayude a encontrar parejas afines basándose en el análisis vocal.
En la búsqueda de empleo las plataformas de reclutamiento pueden integrar perfiles de voz en las que los candidatos se presenten mediante mensajes de audio, y la IA puede analizar los tonos, la confianza, la claridad comunicativa o el estilo conversacional para hacer coincidencias más precisas entre el candidato y la cultura empresarial.
Por lo que se refiere a las aplicaciones de citas basadas en blockchain se pueden citar ejemplos como Viola.AI, Luxy, Hicky, Matchpool o Pinder, que usan contratos inteligentes para verificar identidades, eliminar perfiles falsos y crear sistemas de recompensas tokenizadas. Aplicado al reclutamiento esto implica el uso de sistemas de verificación blockchain para credenciales profesionales, historiales laborales inmutables, y plataformas descentralizadas en las que candidatos y empleadores mantienen un control total sobre sus datos.

Sin olvidar el recurso a la gamificación: en el sector de citas y contactos se presentan desafíos, sistemas de puntos, insignias y recompensas para mantener el engagement de los usuarios. Aplicaciones como Smitten utilizan gamificación completa del proceso de matching.
Algunos estudios certifican que un 90% de los empleados destaca que la gamificación los hace más productivos en el trabajo, y las plataformas gamificadas incrementan el compromiso entre un 100% y un 150% si se comparan con otros enfoques tradicionales.
Aplicando esto al reclutamiento podemos tener procesos de selección gamificados con desafíos interactivos, evaluaciones tipo videojuego que miden habilidades técnicas y soft skills, y sistemas de puntos que recompensen la participación activa en el proceso de búsqueda de empleo.

