Desde Neuromify advierten que el multitasking, lejos de ser una virtud de los trabajadores del siglo XXI, se ha convertido en una trampa silenciosa que deteriora la concentración, agota la mente y reduce la calidad de lo que hacemos.
Durante años se ha idealizado la capacidad de “hacer varias cosas a la vez” como sinónimo de eficacia. Sin embargo, los estudios en neurociencia y psicología cognitiva confirman lo contrario: la mente humana no está diseñada para gestionar tareas múltiples de alta demanda simultáneamente.
El mito de la multitarea
La multitarea es, en realidad, una ilusión. El cerebro no procesa dos tareas complejas al mismo tiempo, sino que alterna rápidamente entre una y otra, forzando a sus recursos atencionales a cambiar de contexto de forma constante.
Cada cambio de foco —lo que se conoce como task switching— tiene un coste: aumenta la probabilidad de errores, consume más energía mental y deja una sensación de fatiga que no siempre sabemos explicar.
Por eso, muchas personas acaban el día sintiéndose agotadas y con la percepción de que “no han avanzado tanto”. No es falta de capacidad: es exceso de fricción mental.
Las consecuencias invisibles
El multitasking sostenido se refleja en:
- Olvidos y despistes frecuentes.
- Tareas a medio terminar.
- Dificultad para priorizar
- Pérdida de creatividad por fragmentación mental.
- Irritabilidad y menor tolerancia a interrupciones.
A nivel emocional, incrementa la sensación de estar “siempre a medias”, alimentando la ansiedad y reforzando la idea de que nunca se hace suficiente.

¿Por qué seguimos cayendo en la trampa?
En gran medida, por la cultura de la inmediatez. Vivimos rodeados de notificaciones, mensajes cruzados y demandas que compiten por nuestra atención. Y el entorno laboral no siempre ayuda: reuniones encadenadas, respuestas urgentes, canales abiertos todo el día.
Todo este ruido refuerza la sensación de que estar ocupado es sinónimo de ser productivo, cuando en realidad muchas horas se pierden saltando de tarea en tarea sin foco real.
Lo que proponen desde Neuromify
En Neuromify, a través de sus intervenciones en salud mental corporativa, trabajan para ayudar a los equipos a detectar sus patrones de multitarea, tomar conciencia de su impacto real y construir hábitos de enfoque profundo.
El programa combina evaluaciones breves para medir la saturación cognitiva con ejercicios prácticos de regulación atencional, planificación consciente y pausas activas. Así, cada persona puede aprender a recuperar la concentración sostenida incluso en entornos de alta demanda digital.
Claves para reducir la multitarea
- Organiza bloques de trabajo dedicados a una sola tarea clave.
- Silencia notificaciones durante periodos de enfoque profundo.
- Revisa y agrupa tareas similares para evitar cambios de contexto.
- Establece tiempos de respuesta realistas para evitar la urgencia constante.
- Respeta pausas para que la mente se recupere y vuelva con más claridad.
Foco y presencia: las verdaderas competencias clave
En un mundo que premia la rapidez, la verdadera ventaja competitiva es la capacidad de mantener la atención de forma sostenida. No se trata de hacer todo al mismo tiempo, sino de hacer lo importante bien hecho, con presencia, sin desgaste innecesario.

